8 Mayo 2015

Recordando La Masacre de Cotito.


Recordando La Masacre de Cotito

-- En la imagen Albert Schmieder , el último sobreviviente de la masacre , se encuentra al lado de la placa descubierta con su nieto

Por David Dell e Iván Flores.

El domingo, 1 de marzo del 2015, en la pequeña aldea de Cotito, Chiriquí, una placa se develó conmemorando uno de los capítulos más oscuros de la historia violenta y turbulenta de Panamá.
La placa, escrita en alemán, español e inglés habla de la masacre del 7 de julio de 1941 de 12 colonos suizos - alemanes y de 8 heridos por un grupo de borrachos de la Policía Nacional de Panamá. La placa fue develada por Albert Schmieder el último sobreviviente.

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Para Poner los hechos en un contexto histórico, en 1941. Alemania había invadido la mitad de Europa. Aunque ni los Estados Unidos o Panamá oficialmente estaban involucrados en la guerra - fue sólo cuestión de tiempo. Sentimientos anti-alemán amplio se extendieron y los Estados Unidos pidió a Panamá que identificara o reuniera a posibles enemigos. Los colonos eran mitad suizos - no hay problema, pero su otra mitad – eran alemanes.
Leer Cotito, una trágica matanza en tierras altas Chiricanas.

Los colonos recibieron la orden de bajar a la ciudad de David (una cabalgata de tres días) para registrarse. Su líder, Karl Lehner se negó.

imagen-cotigo-2008--Imagen de cotito en el 2007, la vía que pasa a un costado es el tramo Rio Sereno- Volcán, con dirección hacia volcán.--

El 6 de julio, unos treinta policías, bajo el mando del Capitán Antonio Huff, algunos armados con ametralladoras, rodearon la recién construida fortaleza en Cotito. Algunos informes decían que los pobladores eran: Quinto columnistas Nazis, que tenían las radios secretas, que habían construido un campo de aviación, que estaban fuertemente armados. La mayoría de estos informes, sin embargo, parece que han surgido después de la masacre.

Los colonos, por todas las cuentas estaban desarmados. Esto es confirmado por el hecho de que su estilo de vida no atentaba con la la matanza de pollos, ranas o incluso serpientes. Así que ¿por qué tendrían armas si la cacería absolutamente no era parte de su cultura?

cotito-father-divine--Imagen de Father Divine o Divino Padre también conocido como el Reverendo MJ Divino , era un afroamericano espiritual líder desde aproximadamente 1907 hasta su muerte. y él también era conocido como ‘’el Mensajero’’ al principio de su vida Fundó el movimiento de Misiones Internacionales de Paz , formuló su doctrina , y supervisó el crecimiento de una congregación pequeña y predominantemente de raza afroamericana en una iglesia multirracial e internacional.
Divino Padre afirmó ser Dios . Algunos críticos contemporáneos también afirmaron que era un charlatán--

Eran seguidores de una figura de culto estadounidense bastante extraña llamado Padre Divino. Este carismático hombre negro creyó que él era Dios. El líder de la secta de Cotito; Karl Lehner, un hombre alto, autoritario, habría sido clasificado en la sociedad actual como un superviviente contra el gobierno, antiautoritario. Su arrogancia y su negativa a cooperar plenamente con las autoridades panameñas, fue un importante factor que contribuyó a la masacre.

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Según un vecino cercano, Ziska Hartmann, el tiroteo comenzó alrededor 6:30 de la mañana del 7 de julio. El tiroteo era esporádico y duró unos 15 minutos. La primera persona en ser herido fue Lucas Garcés – un oficial probatorio de policía, que sufrió una herida en la cara no-peligrosa para su vida. Hay especulaciones de que Garcés pudo haber sido herido accidentalmente por otro policía o en realidad fue víctima de su propia ineptitud y su propia arma de fuego. Sin embargo, con ese primer disparo comenzaron los disparos de la policía que cayeron sobre la Colonia desde todos los ángulos.

Recordando La Masacre de Cotito

En pocos minutos murieron 10 personas, 2 murieron más tarde y 8 resultaron gravemente heridos. Aparte de Garcés ni un solo policía sufrió una lesión.
Alois Hartmann, un vecino, llegó poco después de que el tiroteo se detuviera y se quejó amargamente de la masacre, el resultado fue que los policías lo ataron a un árbol durante varios días. Esto lo dejó con una mano inmóvil que lo plagó hasta el día de su muerte. Me enteré por los Hartmann que la policía también obligó a Alois a que limpiara la sangre y las entrañas que se desparramaron sobre las paredes y los pisos de las chozas.


cotigo-fiscal-abel-gomezLa acción policial en esa fatídica mañana de julio no pasó desapercibida y el muy valiente fiscal, Abel Gómez Araúz, intentó en vano hacer justicia a las víctimas.
Durante 12 años siguió el encubrimiento. Hasta hoy en día, ninguno de los policías implicados en la masacre nunca ha sido procesado.

El editor de Chiriquí Libre, Iván Flores y yo empezamos a recopilar los hechos de este caso en el 2008 en un gran esfuerzo para que este acto vergonzoso no quedara perdido para los historiadores del futuro.

cotito-carlos-cuestas.jpg-- En la imagen Carlos Cuestas Gómez,autor del libro ''Crónica de un crimen olvidado''--

Iván Flores tenía una vieja y gastada copia del libro de Carlos Cuestas Gómez, ''Crónica de un crimen olvidado''. Este fue nuestro punto de partida. Más tarde encontré una rara copia de un libro similar, llamado ''Holocausto en Panamá''. Este era una traducción al inglés de un libro de Aristides Hassan. Este relataba algo similar a lo de Cotito pero sorprendentemente indicaba que había sucedido aún otra masacre unos días antes en la ciudad de Boquete. Las sospechas surgieron cuando leyendo esto otra vez cuenta como el estilo del autor Hassan parecía cambiar de una cuestión de representación de hechos de acontecimientos históricos en Cotito a un estilo ''de - ficción'' cuanto a lo relativo a los acontecimientos en Boquete. El traductor al inglés del libro de Carlos Cuestas; David Fishlow, puso a Iván y a mí en alerta sobre el libro de Hassan. ''Es una obra de ficción pura'' nos dijo.

Hassan había sido pagado para escribir un libro que ennegreciera el nombre del candidato presidencial Arnulfo Arias antes de las elecciones nacionales. Hassan había intentado, sin resultados, jugar la carta de los judíos, diciendo que Arnulfo ordenó una masacre de colonos judíos en Boquete - Afortunadamente allí no sucedió ninguna masacre de judíos. El libro de Hassan incluso engañó a CNN en Estados Unidos.

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En Volcán hay hoy un testimonio vivo de los efectos después de la masacre, que es el suizo de nacimiento Werner Senn. Werner, quien incluso como un joven recuerda el cuerpo de una mujer con mucho cabello empapado de sangre, llevada a caballo a través de la ciudad. El cuerpo que Werner vio probablemente fue el de la señora Klara Werren. Fue enterrada junto con Karl Schmieder Jr. en el viejo cementerio de Volcán - ahora el sitio de un almacén agrícola y una panadería.

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Iván Flores y yo llegamos demasiado tarde para entrevistar a la última víctima, herida en el ataque: Robert Müller.

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Asistí al entierro de Robert en el cementerio de Volcán en mayo de 2008. Allí conocí a su hijo Vicente. Antes de que ellos bajaran a Robert, la última víctima a su tumba, sus amigos abrieron la mitad superior del ataúd. Me sorprendí al ver que alguien-posiblemente la funeraria había afeitado su marca personal, la barba de hombre salvaje de Robert Müller. Robert era un hombre extraño. Si en alguna ocasión encontraba a un animal atado lo soltaba de inmediato - independientemente de las protestas del dueño del animal. Era un maestro reparando viejos y destartalados vehículos, era un personaje que me entristeció no haber conocido. Tal vez Iván y yo podríamos haber obtenido un pedacito de la historia de él. Robert fue enterrado junto a su madre-quien también fue herida en la masacre.

cotiyo-david-fishlow.jpg-- En la imagen David Fishlow traductor del libro original de Carlos Cuestas sobre Cotito--
David Fishlow ha traducido el libro original de Carlos Cuestas sobre Cotito y ha hecho un trabajo magistral de desenterrar más detalles acerca de este trágico suceso.
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La placa en que el fue instrumental en haber erigido está colocada en el borde de la carretera de Volcán - Rio Sereno a una media hora en carro al oeste de Volcán. A 200 metros por un camino de ripio áspero está la fosa de los colonos. La placa y el libro son el testimonio que aunque este horrendo crimen queda impune - los autores y lo más importante, las víctimas inocentes, nunca serán olvidadas.

cotito-fosa-victimas.jpg--Aquí descansan las víctimas de la masacre--

Cotito Massacre Remembered.

By David Dell and Iván Flores

Sunday, March 1st, in the little hamlet of Cotito, Chiriquí, a plaque was unveiled commemorating one of the darkest chapters of Panama’s violent and troubled history.The Plaque, written in German, Spanish and English tells of the massacre on July 7th , 1941 of 12 Swiss - German settlers and the wounding of 8 others by a drunken group of Panama's national police. The plaque was unveiled by Albert Schmieder the last remaining survivor.

To put the events into an historical context, in 1941. Germany had invaded half of Europe. Although neither the U.S. or Panama were officially involved in the war - it was just a matter of time. Anti- German sentiment was wide spread and the United States asked Panama to identify or round up possible enemy aliens. The settlers were half Swiss -that was no problem, but their other half - was German.

The settlers were ordered to come down to the city of David (a three day horseback ride) and register. Their leader, Karl Lehner refused. On July 6th, some thirty police officers, under the command of Captain Antonio Huff, some armed with machine guns, surrounded the recently built stockade at Cotito. Some reports said the settlers were: Nazi fifth columnists, that they had secret radios, they had built an airfield, they were heavily armed. Most of these reports however, seemed to have surfaced after the massacre.

The colonists , by all accounts were unarmed. This is borne out by the fact that their lifestyle decried the killing of chickens, frogs or even snakes. So why would they have weapons if hunting was absolutely no part of their culture? They were followers of a rather bizarre U.S. cult figure called Father Divine. This charismatic black man believed he was God. The Cotito cult leader; Karl Lehner, a tall, authoritarian looking man, would have been classified in today's society as an anti-government , anti-authoritarian survivalist. His arrogance and refusal to fully cooperate with the Panamanian authorities, was a major contributing factor to the massacre.

According to a close neighbour, Ziska Hartmann, the shooting started around 6:30 on the morning of July 7th. The firing was sporadic and lasted about 15 minutes. The first person to be shot was Lucas Garcés - a probationary police officer, he sustained a non-life-threatening wound to the face. There is speculation that Garcés could have been shot accidentally by another policeman or was in fact the victim of his own ineptitude and his own firearm. Nevertheless, that first shot started the police gunfire which rained down on the colony from all sides.

Within minutes 10 people were dead, 2 died later and 8 were seriously injured. Apart from Garcés not one single policeman sustained an injury.

Alois Hartmann, a neighbour, arrived soon after the shooting stopped and complained bitterly about the massacre-the result was the police tied him to a tree for several days. This left him with a disabled hand that plagued him until his death. I heard from the Hartmann's that the police also forced Alois to clean up the blood and the brains that were splattered over the walls and floors of the huts.

The police action on that fateful July morning did not go unnoticed and a very brave prosecutor, Abel Gómez Araúz, did try in vain to bring justice to the victims. For 12 long years the cover-up went on. To this day, not one of the police officers involved in the massacre has ever been prosecuted.

Chiriqui Libre editor, Iván Flores and myself started to assemble the facts about this case in 2008 in an effort to see that this shameful act would not be lost to future historians. Ivan Flores had an old worn copy of the Carlos Cuestas Gómez book, ''Chronicle of a Forgotten Crime.'' This was our starting point. Later I found a rare copy of a similar book, called ''Holocaust In Panama.'' This was an English translation of a book by Aristides Hassan. This gave a similar account of the massacre at Cotito but surprisingly it stated that there was yet another massacre some days earlier in the town of Boquete. Suspicions arose when reading this other account as author Hassan's style seemed to change from a matter of fact rendering of historical events at Cotito to a ''pulp -fiction'' style when relating the events at Boquete. The English translator of the Carlos Cuestas book; David Fishlow, put both Ivan and myself straight about the Hassan book. ''It's a work of pure fiction'' he told us.

Hassan had been paid to write a book that blackened the name of presidential candidate Arnulfo Arias ahead of national elections. Hassan had tried, unsucessfully, to play the Jewish card, saying that Arnulfo ordered a massacre of Jewish settlers in Boquete- fortunately there was no massacre of Jews in Boquete. The Hassan book even fooled CNN in the U.S.

In Volcan today there is one living witness of the after effects of the massacre, that is Swiss born Werner Senn. Werner, even as a young lad recalls the body of a woman with long flowing, blood drenched hair being carried on horseback through the town. The female body that Werner saw was most probably that of Mrs. Klara Werren. She was buried along with Karl Schmieder Jr. in the old Volcán cemetery - now the site of an agricultural store and bakery.

Ivan Flores and I were too late to interview the last victim wounded in the attack : Robert Müller. I did attend Robert's burial in the Volcan cemetery in May 2008. There I met Robert's son Vicente. Before they lowered Robert, the last victim into the grave, his friends opened the upper half of the coffin. I was surprised to see that someone -possibly the funeral home, had shaved off Robert Müller's signature wild-man beard. Robert was a strange man. If he ever saw an animal tied up he would set it free - regardless of the protestations from the animal's owner. He was a master at keeping old and dilapidated vehicles running, he was one character I was sad not to have met. Perhaps Ivan and I could have gleaned a small piece of history from him. Robert was buried next to his mother- who was also wounded in the massacre.

David Fishlow has translated the original Carlos Cuestas book about Cotito and has done a masterful job of unearthing even more details about this tragic event. The plaque he was instrumental in having erected stands on the edge of the Volcan- Rio Sereno road about a half hours drive west of Volcan. 200 hundred meters away down a rough gravel road is the unmarked mass grave of the settlers. The plaque and the book are testimony that even though this horrendous crime went unpunished - the perpetrators and more importantly, the innocent victims, will never be forgotten


Traducido al español por Osvaldo Iván Flores.
Chiriquílibreivander@yahoo.com para más información y otros artículos y fotografías visite www.yourpanama.com archivos Chiriquí Libre.

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